En vivo
Se atropellan mil frases cada vez que venís a mi mente.
Nunca busco ese momento, tu imagen completa me inunda de repente cuando la vida se pone en pausa, a veces mientras camino a casa despues de un día largo, y la luz del semáforo detiene mis pasos.
Es como si mi cuerpo tomara conciencia de la falta de tus manos, de tu abrazo, de tu piel.
El aire se llena de vos, y me doles en todos lados cuando se que estás lejos.
Lucho. No quiero necesitarte. No quiero pensar en qué es exactamente lo que siento cuando te pienso así...
Vos guardas muchos silencios, a pesar de que a veces yo te llene de palabras. Me confunde tu silencio.
A veces quisera tener el coraje de decir en voz alta las cosas que grita mi cabeza cuando estoy con vos. Cuestionarte, decirte que es imposible para mi pensar que a esta altura, no tengas nada que decir.
Quiero dejar que se escape el "quedate a comer" y besarte en la vereda. Llamarte de improviso sin pensar en todo lo que pienso, sin darle tantas vueltas a las ganas de escucharte la voz.
O tener el coraje de dejarte ir, de decirte que ya está, que a veces no puedo más si nada va a ser distinto.
Que no quería esto, que las cosas fueron cambiando, que nada de lo que pasa lo planeé, y no puedo.
No hay palabras, nadie más tuvo jamás este poder...
Nunca busco ese momento, tu imagen completa me inunda de repente cuando la vida se pone en pausa, a veces mientras camino a casa despues de un día largo, y la luz del semáforo detiene mis pasos.
Es como si mi cuerpo tomara conciencia de la falta de tus manos, de tu abrazo, de tu piel.
El aire se llena de vos, y me doles en todos lados cuando se que estás lejos.
Lucho. No quiero necesitarte. No quiero pensar en qué es exactamente lo que siento cuando te pienso así...
Vos guardas muchos silencios, a pesar de que a veces yo te llene de palabras. Me confunde tu silencio.
A veces quisera tener el coraje de decir en voz alta las cosas que grita mi cabeza cuando estoy con vos. Cuestionarte, decirte que es imposible para mi pensar que a esta altura, no tengas nada que decir.
Quiero dejar que se escape el "quedate a comer" y besarte en la vereda. Llamarte de improviso sin pensar en todo lo que pienso, sin darle tantas vueltas a las ganas de escucharte la voz.
O tener el coraje de dejarte ir, de decirte que ya está, que a veces no puedo más si nada va a ser distinto.
Que no quería esto, que las cosas fueron cambiando, que nada de lo que pasa lo planeé, y no puedo.
No hay palabras, nadie más tuvo jamás este poder...


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