Me gusta empezarte despacio,
dejar que me envuelvas de a poco con tus manos,
mientras nos desenvolvemos la piel y nos vamos buscando.
Saborear el silencio. Los pequeños besos,
la forma en nuestras manos se van deslizando sin prisa,
reconociendo el mapa de la piel.
Que tus ojos me sonrían.
Que mis labios te sonrían en la boca.

Hay una intensidad en tus gestos que me niego a dejar ir,
que quisiera atrapar para siempre…
que amo en la forma más irracional, incorrecta

y sin fundamento cotidiano que existe. 
Que existe cuando estás conmigo,
que saca esa que soy solo cuando estoy con vos…
en esta burbuja en que lo demás se extingue,
y solo quedan estas ganas de que te quedes en mí,
conmigo,
de que no paren nunca todas estas sensaciones…

Tu piel en mis manos,
tu sabor en mi boca, tus sonidos en mi oído…
tus palabras enloqueciendo mi cabeza.

Me gusta terminarte lento,
grabarme el temblor de tu cuerpo,
la expresión de tus ojos cerrados,
saborear cada detalle del final.
Tenerte como si cada vez fuera la única,
como si no fueras a volver,
como si extinguieras las ganas.

Susana Buisson *26/03/18

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