Extremos
Allí, en el borde de las cosas,
contra las cuerdas del precipicio
frente a tu nombre o a tu rostro
es cuando mi corazón late verdadaeramente.
Ahí, en lo hondo de la nostagia,
frente a todo lo perdido,
es cuando duele el pecho y sangra el alma.
Con nada menos... con nada más...
Seguis siendo el extremo,
el limite, el fondo del abismo
y el pinaculo de mis emociones.
La regla,
con la que inevitablemente se ordenan
todas las demas cosas...
Enero de 2010.
Susana Buisson.


Comentarios