¿Otra vez las mismas razones y certezas?

¿Que hoy esquivé tus ojos porque no quiero verte,
aunque mi corazón te sabe y mi piel te lee?
¿Que hoy esquive tus manos, y quise ser ciega a la horrorosa 
perfección de tu rostro?
¿Que aunque esquivé tu alma igual tu voz me arrasó como tormenta?
¿Que no quiero rendirme ni admitir?
¿Que no puedo claudicar ni confesar?
¿Que no se reconocer?

Si aun no se en cuál de todas esas tardes sin fechas y sin tiempo fue
que  una parte de mi, sin que yo fuera conciente,  
empezo lentamente a morir por vos...
 
¿Que no se cómo, siendo tan indescifrable
te volviste tan perfecto que aprobaste todos mis examenes?
 
Acabaste con todos mis criterios...
y ahora no se ni desde cuándo llevo conmigo este nuevo dolor...

Esta conciencia viva, de sentir que la piel me quema  si estoy junto a vos.
Esta ansiedad de leerte, de conocer hasta el ultimo resquicio de tu mente.
Este anhelo constante, de dejarme arrullar para siempre 
por el murmullo perfecto de tu voz.
Estos sueños nuevos,
de querer perderme una tarde entera entre tus brazos

 ¿O es esta vieja certeza de fondo,
de saber que será esa misma perfección la que te aleje de mí...?

Susana E. Buisson. Septiembre 2010.







Comentarios

Entradas populares