RENDICIÓN

Cuando creo que puedo,
Cuando la vida me sonríe sin razones
y me atrevo a vociferar  baladas tristes porque puedo,
porque no hay nada que me ate a las lágrimas de nuevo,
aunque sea solo porque no tengo motivos para sentir.

llega tu voz.

y algo se me remueve en lo profundo,
desgarrando, despertando emociones aletargadas
en un eterno y voluntario invierno,
avivando un fuego que creia muerto, inventado, inexistente.

y así,

con mi corazón saltándose un latido,
 me descubro de nuevo inmersa en el vaivén de tus tonos melancólicos,
y  mis ojos vuelven a anegarse sin motivo,
naufragando en ese mar misterioso que son tus ojos cristalinos,

y me rindo.

solo por un momento,
me rindo a la imposible locura de la intensidad.

13 de mayo de 2010.

Comentarios

Entradas populares