Duda
Si vivo,
como yo solía, como vos me enseñaste,
como herede de tu ausencia
-la primera, la que marcó el resto de mis días-:
rayando en la locura, en el borde de las cosas, al límite de mí,
del bien, de los sentidos...
Vivir, se me transforma en agonía.
Agonía de certezas,
Agonía de saberes acumulados en vano.
De experiencias que prefiero negar y encerrar en libros de teorias
antes que tenerlas de recuerdo.
si vivo,
viva, exultante,
al borde de las lágrimas de alegria,
colgando de los hilos de la intensidad,
vivir se me transforma en un ardor profundo,
en una existencia conciente del vacio, del hueco en el fondo de mí.
A veces no puedo simplemente.
A veces me rindo.
Divago en la inercia de una existencia ensordecida,
opacada de grises,
donde tonos en sordina aplacan la nitidez,
la pureza, la luminosidad que solia tener todo
cuando compartiamos la vida.
Me esfuerzo, valientemente.
Me enfrento al huracan de pérdidas
y me vence siempre el mismo dolor...
y sin desistir jamás, vivo
como si desistiera de todo, alejandome de la vida entera,
porque estás enredado en lo más profundo de ella
y me duele encontrarte en todos los instantes, en todas sus partes,
cierto,. real, existiendo...
pero no para mí.
Si vivo, viva,
me voy muriendo de a poco,
con tu muerte lenta,
que presencio de hace tiempo
contemplando tu existencia en sordina,
tus ojos que no brillan...
y no me alcanzan las fuerzas para enredarte a la vida,
viva, siempre al borde
que me heredaste y ame tanto
cuando desbordaba entera solamente para mí.
Me declaro enteramente cobarde
en este acto de valentía en que me enfrento a tu pasado en mi presente,
intentando escapar de un futuro inevitable que nos miente.
Prefiero vivir inerte, sin memoria,
inconciente a la diferencia de que existas y no para mí.
Susana Buisson.
(Poema sin fecha, en algun momento de 2009.)



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